XIII ANIVERSARIO; LIBRES Y LOKOS.
Seguro que tendríamos que recurrir al internet para recordar que estaba de moda en 1998, porque las modas mueren, son pasajeras, olvidadas y sobre todo reemplazadas. Nosotros en pleno XIII aniversario aún tenemos que seguir lidiando con esa versión ridícula de que “las barras están de moda”. Y si de lidiar se trata, pasamos también por el tema de la discriminación: “cholos, vagos, animales, pagados, etc.”
Hemos sido prácticamente de todo a ojos de los demás, inclusive muchas veces de los mismos Tigres que ni siquiera nos dan el crédito que tenemos en todo México de ser la mejor barra del país, porque sería distinto que nos dijeran: “Esos animales conforman la mejor barra de México” pero no, algunas veces nos miran hasta con desprecio y reconocernos algo, jamás.
Ni que decir de la gran molestia que causa el ser supuestos amantes de lo sudamericano como muchos podrían creer y aunque fuera cierto, al menos somos seguidores de culturas latinas, de gente que es igual a nosotros y no de culturas norteamericanas estúpidas y sin sentido que no tienen nada que ver con nuestra forma de ser, por más que ya se hayan apoderado de mucho de lo que todos somos hoy, al menos en Nuevo Leon.
Aunque uno aprender a lidiar con eso, con el repudio familiar, con el rechazo social, con el juicio moralista, ya es tiempo también de evolucionar, tenemos que dejar de ver eso como una confrontación, ver de qué forma podemos encajar en el modelo de aficionados Tigres que la mayoría quiere que seamos, sin falsear ni dejar nuestra identidad claro.
Dicen que no se debe discutir con un estúpido porque alguien podría no notar la diferencia, así que no podemos pasar la vida peleando con toda la gente, orgullosos de ser rechazados, hay que buscar (a nuestra manera claro y respetando siempre lo que somos) la forma de ser respetados también por los demás. No es una cuestión de falsear para encajar como comúnmente sucede, es una cuestión de comunión, de no partir más el perfil de hincha Tigre porque hemos sido bastante radicales y está bien en ciertas cosas como el mantenernos como una organización independiente, autosuficiente y que respeta sus ideas, pero no está bien vivir peleados con el mundo por querer ser lo que somos, más bien debemos tratar de que el mundo Tigre realmente entienda lo que somos y porque lo somos.
Hace 13 años no es poco tiempo, 13 años ya es bastante, “ya no tienen cara de niños como cuando los conocí” - dijo un directivo - Es verdad, ha pasado tanta gente y han quedado en el camino unos cuantos más (Q.E.P.D.) que se extrañan tanto. Nos enorgullece a todos decir que somos como una gran familia comunista en la que al menos por 90 minutos todos somos exactamente iguales, quizá sea el único lugar en el que uno puede sentirse así, lo nuestro es un movimiento, tiene una causa fundamental que a veces por cuestiones de violencia se mal interpreta.
Ha ocupado tanto tiempo en nuestra mente y en nuestro corazón esto, se ha robado tantos otros momentos de nuestras vidas el seguir al equipo de local y visitante, porque uno es doble L las 24 horas del día, es distinto a ser aficionado y sin decir que somos mejores o peores.
Somos la única barra grande en México que no ha visto a su equipo campeón, hemos pasado más tiempo peleando descensos que títulos, malos manejos directivos, abusos, en fin, la historia que ya todos sabemos. Sin embargo hemos estado siempre ahí, fieles y alentando, porque hemos sido congruentes con nuestras ideas, hemos respetado la esencia, la causa para lo que esta barra fue creada y esa actitud ha molestado tanto y a tanta gente que hasta “pagados” nos han llamado y solo porque vivimos en un tiempo en el que nada se hace gratis, en el que todo se rige por el dinero y por el interés, hemos mantenido a la barra totalmente al margen de eso y es lo que a más de uno lo lleva a sentirse tan orgulloso de pertenecer a ella, al grado de dar hasta la vida.
Vivimos en una línea muy delgada entre ser buenos y malos, entre tener y merecer, son tiempos en los que la suerte sigue siendo un misterio, en los que todavía sigue doliendo todo lo que podríamos pensar que merecíamos tener y no tuvimos. Nosotros debemos seguir en el camino por más adversidades que se presenten, es un chip que nos metieron en el corazón ¿Ni un paso atrás que no? 13 años y podemos seguir diciéndolo, sigamos siempre hacia adelante, teniendo en cuenta lo importante.
Gracias a todos los que cada día colaboran para seguir teniendo una gran barra y para poder seguir brindándole al equipo un aliento inmejorable.
< REGRESAR